Hay algo curioso de la vida: pasamos todos los días con nosotros mismos y, aun así, hay momentos en los que estar solos nos incomoda.
No porque no nos gustemos, sino porque muchas veces no nos conocemos realmente. Simplemente no nos hacemos preguntas.
Sabemos cuál es nuestro café favorito, qué cerveza nos gusta más, qué serie volveríamos a ver una y otra vez o qué canción nos pone de buenas.
Pero cuando aparecen preguntas más profundas, solemos esquivarlas. Y si nos atrevemos a responderlas, la respuesta no siempre es tan clara.
¿Qué es lo que realmente me hace feliz?
¿A qué le tengo miedo?
¿Qué admiro en otras personas?
¿En qué situaciones digo miento?
Hace más de cien años existía un juego de salón conocido hoy como el Cuestionario de Proust. Consistía en una serie de preguntas diseñadas para conocer mejor a una persona.
Pero se vuelve mucho más interesante cuando te las haces a ti mismo.
Y cuando las respondes en serio.
Date el tiempo. Hazlo por escrito. Es un ejercicio sencillo, pero poderoso. Los días siguientes se ponen chilos. Te invito a que lo hagas.
Porque si a veces sentimos que no nos conocemos lo suficiente, también es porque estamos cambiando todo el tiempo. Somos seres en movimiento.
Cambiamos con las experiencias, las pérdidas, los viajes, los amores, las amistades y los errores.
Quizá por eso una de las prácticas más valiosas que podemos desarrollar es hacernos preguntas. Después de todo, de ahí nació la filosofía: del cuestionamiento humano.
No para encontrar respuestas perfectas.
Sino para escucharnos con más atención.
En una época donde el ritmo de la vida y las cochinas redes sociales nos dicen constantemente quién deberíamos ser, detenernos un momento para preguntarnos quiénes somos puede convertirse en un pequeño acto de rebeldía.
Tal vez la conversación más importante de tu vida sigue pendiente.
Y es contigo.
¿Khermoso, no?
Te comparto el cuestionario de Proust completo:
¿Cuál es tu idea de la felicidad?
¿Cuál es tu mayor miedo?
¿Qué rasgo te molesta más en ti mismo?
¿Qué rasgo molesta más en los demás?
¿Cuál es tu mayor extravagancia?
¿Cuál consideras que es la virtud más sobrevalorada?
¿En qué ocasiones mientes?
¿Qué es lo que más te disgusta de tu apariencia?
¿Qué persona viva admiras más?
¿Cuál es la cualidad que más te gusta en un hombre?
¿Cuál es la cualidad que más te gusta en una mujer?
¿Qué palabras o frases usas con demasiada frecuencia?
¿Cuál ha sido tu mayor arrepentimiento?
¿Cuál consideras tu mayor logro?
¿Dónde te gustaría vivir?
¿Cuál es tu posesión más preciada?
¿Cuál es tu ocupación favorita?
¿Cuál es tu característica más distintiva?
¿Qué talento te gustaría tener?
¿Qué consideras la miseria más profunda?
¿Cuál es tu estado mental actual?
¿Si pudieras cambiar una cosa de ti, cuál sería?
¿Qué es lo que más valoras en tus amigos?
¿Quiénes son tus héroes en la vida real?
¿Cómo te gustaría morir?
¿Cuál es tu lema o filosofía?
Con cariño, Chiner.
Venimos a pasarla bien.