Regalar vida ⚡

Estoy reestructurando Venimos a Pasarla Bien. Quiero empezar a tomarla más en serio como empresa, con metas de crecimiento ambiciosas y, sobre todo, soñadoras.

Como ya les he platicado, me dedico a la creatividad, entre otras cosas. Pero la parte administrativa, la planeación y la evaluación de proyectos siempre se me han dificultado. Y para las metas que traigo, esas habilidades son igual de necesarias, o más que las ideas y la parte creativa.

Entre algunos libros de negocios que he leído y varios consejos de amigos empresarios, hay una recomendación que se repite mucho: buscar un mentor para este nuevo camino de VAPB. Como acostumbro, me puse a investigar qué es un mentor y de dónde viene esa palabra.

Un mentor es una persona con más experiencia en un área que acompaña a otra para ayudarla a crecer; no diciéndole exactamente qué hacer, sino compartiendo conocimiento, perspectiva y criterio.

Para mi sorpresa, la palabra mentor proviene del nombre de un personaje de La Odisea, de Homero. Les platico un poco la historia.

Antes de partir a la guerra de Troya, Odiseo dejó a su hijo Telémaco al cuidado de su amigo Mentor, quien lo guiaba y aconsejaba. Curiosamente, Mentor no era el gran héroe de la historia. No era el más fuerte, ni el más famoso, ni el que salía venciendo monstruos. Ese era Odiseo.

Mentor era otra cosa: la persona que permanecía cuando el héroe no estaba.

Su misión no era proteger físicamente a Telémaco, sino ayudarlo a convertirse en el hombre que estaba destinado a ser.

Lo interesante es que Homero nunca describe a Mentor como un sabio que todo lo sabe. Más bien aparece como alguien con ciertas cualidades: decía la verdad aunque incomodara, hablaba desde la experiencia vivida, inspiraba valentía y tenía criterio, no respuestas.

La verdad, después de investigar todo esto, me dieron muchas ganas de encontrar un mentor, pero aún más de convertirme en uno.

Ser mentor, por lo que entendí, es regalar un poco de tu vida. Es compartir los aprendizajes que te costaron años para que alguien más pueda recorrer su camino con un poco más de claridad. Es ver el potencial de una persona antes de que ella misma lo vea y animarla a convertirse en quien puede llegar a ser.

Y si alguien es un pastor alemán entrenado para los negocios... avíseme. Todavía me queda muchísimo por aprender.

Con cariño, Chiner

Venimos a pasarla bien.
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